Una de las partes más importantes y difíciles de ser católicos es aceptar que necesitamos de Jesús y no sólo en los momentos difíciles sino también en los momentos felices y que son más fáciles en el día a día. Creo que es muy importante aprender a compartir estos momentos felices con Jesús al igual que los momentos difíciles, pero sobre todo aprender a confiar en Él.
Durante esta reflexión me doy cuenta que muchos momentos de mi vida, tanto buenos como malos he aprendido a aceptar mi necesidad por adiós y que me tome de su mano. La verdad es que entré más lo conoces más frágil te sientes pero al mismo tiempo más fuerte, más frágil porque sabes que sin su fuerza eres nada, pero por otro lado más fuerte porque te das cuenta que entré más íntima sea tu relación con Jesús con mayor facilidad verás su apoyo y su fuerza. Me parece muy buena esta actividad, ya que nos ayuda a tener humildad frente a Jesús y a reafirmar que sin Él somos nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario