Muchas veces somos vulnerables a cometer pecados, pues nos resultan un tanto agradable y recurrimos a ellos, sin antes pensar que tanto daño pueda ocasionarnos, y no solo a nosotros sino a aquellos que nos rodean y que en verdad queremos.
El demonio nos tienta de muchas maneras y normalmente es con las cosas que sabe que nos gustan y que por más de que tratamos de evitarlas no lo logramos, pero si nos negamos a todo ellos sabiendo que Dios esta presente y que no le podemos fallar a pesar de ser perdonados, podemos negarnos a las tentaciones del mal.
Debemos ser fuertes y tener fe en nosotros mismos, saber que podemos vencer al mal contando con la presencia de Dios Todo Poderoso.
Me llama mucha la atención esta sesión, pues me he dado de cuenta de que muchas veces cuando cometo algún error, mejor dicho un pecado, me siento una terrible persona y a pesar de que acuda al perdón a través de la confesión siento que Dios sigue molesto conmigo. Pero no es así, una religiosa me dijo:"Si en verdad le pides perdón a Dios con el corazón, no tienes porque seguir con el remordimiento de culpa, pues el perdona a todo aquel que en verdad quiere ser perdonado"
Seamos fuertes y venzamos al mal. con Dios, todo se puede.
Bendiciones.
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