viernes, 26 de febrero de 2016

Sesión 5. Cristo Salvador

Durante la semana experimenté mucho dolor, al recordar situaciones de mi vida que me han marcado profundamente, y en cada dolor, he pedido a Jesús, que tome cada episodio doloroso, para que vaya sanando mi interior, he conseguido a fuerza de rogar y suplicar que iluminará esos momentos para que unidos a sus llagas, hoy con la efusión de su sangre preciosa, sanara. Esto me ha hecho experimentar paz. Todos esos sentimientos desordenados, los ha ido alineando a su voluntad. Por lo que puedo decir que si en esos momentos fue aparente ausencia, hoy es claro que Él siempre ha estado conmigo, fielmente, siempre compasivo, amoroso, misericordioso. Puedo sentir paz, alegría, gozo, amor, sabida de que soy hija amada suya, que me rodea, circunda su amor. Sé que Él es mi Salvador.

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