Esta sesión de lectura me ha encantado, no me pudo haber dejado más claro el significado de cada uno de los dones y la verdad me hizo reflexionar mucho. Hace poco tiempo hice la confirmación y sabía que había recibido los dones del Espíritu Santo para poder ser un buen testigo de la Iglesia y llevar la palabra de Dios, pero nunca lo había analizado como lo describen en la lectura, ya que en realidad sí es algo que llevamos cargando en nuestras mochilas y tenemos que usar día con día para poder ser mejores y llegar a ser santos como Dios nos lo ha pedido.
Vivir en los dones del Espíritu Santo te hace más fácil la convivencia con los demás, contigo mismo e incluso en nuestra relación con Dios. Personalmente creo que pensar en los dones del Espíritu Santo que nos fueron concebidos, me hace más fácil el día a día y así poder ser mejores testigos de la palabra de Jesús. Es muy importante conocer estos dones y saber que sin ellos no podemos estar cerca de Jesús, por eso Él envió al Espíritu Santo, para que podamos ser más fuertes y entender con mayor claridad qué es lo que Dios nos pide como sus hijos.
Me encanta esta reflexión y esta semana estuve pensando y actuando conforme a los dones del Espíritu Santo. Fue muy interesante y se me hizo mucho más agradable y fácil cuando se presentan situaciones difíciles o cuando nuestro carácter nos impide estar cerca de Jesús. Lo básico aquí lo tenemos, tener a Jesús en el centro de nuestra vida para que Él pueda convertir nuestro corazón de piedra en uno de carne, ya lo sabemos, ya no podemos ignorar esto porque sino seríamos hipócritas y cobardes, es momento de ser mejores hijos de Dios con ayuda de los dones que nos envía junto con el Espíritu Santo.
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