Día 1: En presencia del Santísimo, hace mucho tiempo que no te visitaba Jesús, no sé que decirte, no sé que hacer... mis manos y pies están inquietos, mi corazón palpita, como cuando vas a ver a tu ser amado después de mucho tiempo. Pero creo que he dejado pasar mucho tiempo, tengo miedo de no reconocerte, o peor... tengo miedo de que no me reconozcas.
Han pasado 5 minutos, sólo puedo concentrarme en el ruido que hace el señor de la banca de atrás, no sé si balbuceando la agenda del día, o si está hablando en voz bajita contigo.
Hoy no sé que decirte, tampoco me dijiste nada. Lo siento, siento que haya pasado tanto tiempo y nos hayamos distanciado. Mañana volveré, espero podamos acercarnos un poco más.
Día 2: En presencia del Santísimo, hola Jesús, vine como te prometí... aunque, para ser sincera, no tenía ganas de venir, fue un día difícil, las cosas en el trabajo no funcionaron como quería... es duro cuando tu trabajo es desmerecido, en fin, es parte del día a día. Sabías que la ignorancia es atrevida?... Eres Jesús, claro que lo sabes! y seguro también sabes cómo me siento después de los insultos que recibí por la ignorancia de las personas... quisiera decir que las perdono, pero aún duele. Gracias por escucharme, me siento mejor.
Día 3: En presencia del Santísimo, hoy fue más fácil venir, pasaba por la iglesia y recordé que teníamos una cita, me gusta venir por las mañanas, todo es más tranquilo, siento que comienzo el día de tu mano y el día se hace más liviano. Hoy te siento presente, siento que me miras con amor, siento que estás feliz de que yo esté aquí, eso me hace sentir tan amada, tan especial. Gracias por eso, gracias por amarme a pesar de cómo soy. Acompáñame el resto del día, hagamos que valga la pena vivir cada día sonriendo, pues al estar aquí nace en mí una sonrisa llena de paz.
Día 4: En presencia del Santísimo, quiero oírte Señor, quiero sentirte más presente, quiero que seamos sólo tú y yo. En silencio de mi voz, de mis emociones y mis pensamientos, puedo oírte. Gracias Dios, por darme tanto amor y tanta paz.
Día 5: En presencia del Santísimo, Quise visitarte más temprano, antes de comenzar la eucaristía. Durante la semana haz oído mi día a día, con todas las cosas buenas y no tan buenas, pero hoy va ser un día de ofrecimiento, de todos mis talentos y habilidades, de toda la semana que comienza, porque en tu presencia aprendí que no necesito más de lo que está afuera, me lo haz dado todo, estás tan vivo en mi vida, tan presente en cada paso que doy, en especial este día, que tengo la gracia de poder recibirte. Entendí que quien se conoce crea lazos de confianza, quiero conocerte más y todos los días decirte 'Jesús, en tí confío'
Estimada Ga Carreño, infinitas gracias por tu testimonio, me permite reafirmar el amor que Dios nos tiene. Que Dios te bendiga y digamos juntos: GLORIA DIOS.
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