Me gustó mucho poder cargar mis momentos buenos y malos con Jesús y llevarlos hasta su cruz para permitir que Él transforme todos y cada uno de ellos. Un momento muy representativo para mi fue compartir un momento bueno con Jesús, ya que al llevarlo hasta Él sentí una alegría inmensa porque sabía que Él estaba ahí acompañándome y compartiendo el momento que estaba viviendo, Jesús es la fuerza que nos acompaña en los momentos malos y buenos.
Al final de este ejercicio puedo decir que es muy importante hacer esta reflexión y aprender a vivir en Jesús y vivir cada momento que tengamos con Él, creo que compartir todo lo que vivimos con Él nos ayuda a ser más fuertes y a tener una fe cada vez mayor.
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