Este tema en especial me agrado demasiado,
pues si bien es cierto, Dios nos ha elegido para ser misioneros de su palabra
pero lo más importante, ser misioneros de su amor. Dentro de esta misión se nos
presentan y presentaran pruebas que pueden ser muy fuertes o tal vez sencillas,
pero a pesar de eso, no rendirse, pues debemos seguir el ejemplo de Jesús.
Es importante tomar en cuenta que a su vez
podemos tener grandes logros, pero no por eso hay que llenarnos de poder,
debemos ser humildes y aprovecharlos como ejemplo, pero jamás como un modo de
superioridad, no sentirnos menos si nadie lo agradece, pues un buen acto de
humildad no necesita ser reconocido por todos para poder ser aceptado, solo
tenemos un Juez, y la decisión la tomara El.
Somos misioneros enviados a las adversidades y
al peligro, pues lamentablemente no todos conocen el amor de Dios y nos quieren
hacer caer en dudas y temores, pero no por eso debemos dejarnos, pues al
encomendarnos al Espíritu Santo nadie nos podrá derribar
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