domingo, 12 de junio de 2016

Sesión 17

Quiero vivir constantemente estos tiempos de pentecostés, porque creo que el Espíritu Santo es el que me ayuda a seguir por el camino de mi transformación, ese camino que Jesús vivió y que me propone vivir en este mundo, para lograr la santidad y llegar al Padre Eterno.
El ejercicio de pegar los post-its (con la oración: Espíritu Santo quiero ser santo) en todos los lugares que frecuento durante el día, me permitió enfocarme constantemente en mi deseo de ir a Dios, me recordaba el mandamiento de amor que Jesús me dejo y esto me llevaba a buscar cómo poner en mi corazón y en mi alma sentimientos de amor, que impulsen a mi mente y a todo mi ser, a realizar actos de la misma naturaleza.

Mi familia me preguntaba ¿hasta cuándo vas a tener pegados esos papelitos? Creo que los tendré pegados de por vida, talvez ya no sobre el espejo o en el refrigerador, pero si en mi corazón, en mi alma y en todo mi ser, haré resaltar en mí, ese sello indeleble que Dios gravo en mí, cuando me creó, ese sello que es la imagen de Él, ese sello que me recuerda que de Él vengo y al Él voy.


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